Progesterona, Qué Es Y Por Qué Es Importante

progesterona

Entre las moléculas biológicas más interesantes e importantes para mantener nuestro cuerpo saludable, se encuentran las hormonas. Conocerlas y saber sus funciones nos permite estar atentas a cualquier alteración que pueda producirse. Vamos a descubrir la progesterona.

La progesterona es una hormona sexual femenina, que se encarga de promover el correcto desarrollo sexual desde el inicio de la pubertad hasta ya completada la madurez. Pero además de este papel, también tiene otras funciones fundamentales, especialmente en el embarazo.

En el hombre también se produce la progesterona, y está relacionada con mantener un correcto balance de los niveles de glucosa y prevenir la hiperplasia de la próstata.

Qué es la progesterona

La progesterona, también llamada hormona del embarazo, es una hormona esteroide, del grupo de los progestágenos, que produce nuestro cuerpo utilizando el colesterol como materia prima. La palabra progestágenos la sitúa como una hormona pro-gestación, justificando su denominación de hormona del embarazo. En realidad, la progesterona es el principal gestágeno natural.

La síntesis de esta pequeña molécula se realiza en los ovarios, aunque además es sintetizada en menor cantidad en las glándulas suprarrenales, también conocidas como adrenales, y en el hígado.

Durante el embarazo, la progesterona se sintetiza adicionalmente en la placenta.

En los hombres, la progesterona se produce solamente en poca cantidad en las células de los testículos y también en las glándulas adrenales.

Una vez sintetizada, la progesterona se desplaza por la sangre hasta aquellos órganos en los cuales va a ejercer su función. Esta hormona actúa sobre el útero, los pechos, la vagina y los testículos, y también tiene capacidad de unirse a receptores en las células del cerebro, de los vasos sanguíneos y del sistema óseo.

La producción de grandes cantidades de progesterona comienza en las adolescentes, después que se ha iniciado la etapa de la pubertad, cuando ya se presentó el primer ciclo menstrual. Posteriormente, en cada ciclo se repetirá la síntesis de esta hormona, hasta llegar a la etapa de la menopausia, cuando se detiene.

Funciones de la progesterona

Entre las principales funciones de la hormona progesterona se encuentran:

  • Promover el desarrollo de los caracteres sexuales secundarios de las mujeres
  • El acondicionamiento del endometrio para recibir la implantación del embrión
  • El desarrollo y mantenimiento del proceso de embarazo

A partir del primer ciclo menstrual, la mujer comienza a producir la progesterona. Después del día de la ovulación, comienza su síntesis y aumentan los niveles, para preparar el recibimiento del óvulo fecundado. La progesterona induce a las células del endometrio a producir sustancias para alimentar y desarrollar al embrión, por lo que se relaciona con el engrosamiento del endometrio.

Posteriormente, si progresa la gestación, la misma placenta se encarga de sintetizar la progesterona y mantener los niveles adecuados hasta el final del embarazo.

Esta hormona también induce la preparación de las glándulas mamarias, con aumento del tamaño de los pechos, preparando el organismo para la fase de lactancia.

Otras funciones atribuidas a la progesterona, en su función progestágeno, se refieren a la relajación del útero, evitando que se contraiga y no sea rechazado el embrión; el aumento de secreciones en cuello uterino, y la vascularización adecuada de la mucosa del útero.

En caso de no producirse la llegada del óvulo fecundado, la síntesis de la hormona decae, hasta estimularse nuevamente en el siguiente ciclo.

Además, diversos estudios han relacionado a la progesterona con la lívido, estimulando el deseo sexual.

Interesantemente, en los últimos años también se han estudiado otras funciones de esta hormona, y se le han atribuido efectos antidepresivos, logrando resultados exitosos en los tratamientos de algunos trastornos, como la ansiedad y la depresión posparto y en los síntomas premenstruales. Sin embargo, este tratamiento debe ser aconsejado por tu médico.

El exceso de progesterona

La progesterona sufre variaciones en los niveles de concentración en el organismo, dependiendo de la fase del ciclo menstrual. Antes de la ovulación sus niveles son bajos, aumentando después durante la fase lútea. Si no hay óvulo fecundado, los niveles bajan hasta comenzar un nuevo ciclo.

Pero si los niveles de progesterona aumentan, aparte de lo que sucede en forma usual relacionado al ciclo menstrual, podría estar indicando alguna alteración. En realidad, son poco comunes los niveles altos de progesterona, y los mismos deben ser controlados por un médico especialista, ya que pueden ser ocasionados por alguna de las siguientes alteraciones:

  • Hiperplasia suprarrenal
  • Ocurrencia de un embarazo anormal
  • Presencia de quistes ováricos
  • Algún tipo de tumor en los ovarios
  • Algún tipo de tumor en las glándulas adrenales

El exceso de progesterona puede inhibir la ovulación, ocasionando problemas de infertilidad.

¿Y si hay déficit?

De la misma forma que un aumento de los niveles puede ser indicativo de alguna alteración no deseada, el déficit de progesterona también puede representar el reflejo de algún problema. Los niveles bajos de progesterona pueden ser evidencia de alguna alteración como:

  • Presencia de embarazo ectópico
  • Un aborto espontáneo
  • Cuando no hay una ovulación normal
  • Muerte fetal

Si la producción de la progesterona por parte del organismo se ve afectada, y se mantiene en niveles bajos, puede acarrear las siguientes consecuencias:

  • Defecto de fase lútea, cuando no se produce suficiente hormona y no se puede implantar el embrión.
  • El déficit de progesterona puede provocar abortos espontáneos
  • Puede ser causa de infertilidad

Los niveles bajos de progesterona generalmente se asocian a ciclos menstruales irregulares

Cuidando nuestra salud

Es necesario cuidar la alimentación para favorecer el equilibrio hormonal del cuerpo. En el caso de alteraciones en los valores de progesterona, se recomienda una dieta equilibrada y antiinflamatoria, rica en antioxidantes, compuesta de frutas y vegetales, tales como manzanas, fresas, remolacha, aguacate, zanahorias, y de alimentos ricos en omega-3, como sardinas, salmón y mariscos.

La actividad física diaria, a un nivel moderado es también muy recomendable. Y el cumplir con las horas de sueño es vital. El cuerpo recupera el equilibrio metabólico durante las horas dedicadas a dormir.

Es importante estar pendiente de las señales que el cuerpo envía, y que muchas veces tendemos a ignorar. Un desequilibrio hormonal puede afectar muchas funciones en forma simultánea.

Sin embargo, como siempre, la recomendación mas importante es que ante cualquier cambio que se puede detectar en el funcionamiento de nuestro cuerpo, la visita al médico de confianza es fundamental.

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